jueves, 28 de mayo de 2009

LAS TONÁS: I - MARTINETES

I. Martinetes


"Fragua de Vulcano". Velázquez, 1.630

El nombre de martinete le viene de los fuelles gemelos con los que se mantiene y se aviva el fuego de la fragua o del martillo pilón (marra grande) que reciben dicho nombre. También se conocen como "cantes de fragua". Los gitanos andaluces, aparte de la venta de ganado en las ferias, solían trabajar en las fraguas o en el campo. La fragua de Los Pelaos de Triana era...

""... donde mejo se'a cantao por toná en er mundo..."" decía un aficionado jaleando a un cantaor de tonás.

El martinete es, pues, una toná ambientada en el trabajo fragüero, donde se cree que estuvo su origen. A veces se lleva el compás a golpe de martillo sobre el yunque; pero eso es una contradicción porque el duro trabajo del hierro, las alcayatas, las herraduras, etc.. no daba resuello para ese tipo de cante duro y jondo. Se cantaría en los descansos o en las tabernas. Veamos a Manuel "El Agujeta" y a Tío Borrico en un breve desafío por martinetes, en un tabanco jerezano, observados atentamente por los hermanos Morao.




El martinete es un estilo flamenco que ha sido profusamente interpretado por bailaores y bailaoras. Paco de Alba, acompañado por Antonio Montoya, El Chato de Isla, Sernita de Jerez y un cuarto, cuyo nombre desconozco, baila por martinetes en una muy bien ambientada fragua. Los pies del bailaor, el golpeteo del martillo sobre el yunque y las palmas de los acompañantes bastan para hacer una música ancestral y flamenca.



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